Aprendí que hay que vivir la
vida, el hoy. Aprendí que
todas las cosas pasan por algo. Aprendí a escuchar a las
personas. Aprendí que la vida es una sola, que cada día que pasa tenes que
vivir como si fuera el último, que las cosas pasan en un segundo, y rápidamente.
Que después no hay
arrepentimiento, que tenes que pensar las cosas antes de hacerlas, aunque muchas
veces no lo hagamos. Aprendí de
mi familia, de mis padres. Que tengo que estar orgullosa por
lo que tengo, que hay que valorar las cosas, y aprovechar las oportunidades por
que después tenemos tiempo para preguntarnos por que fuimos tan
tontos de no encarar, y decir lo
que pensamos. A veces es mejor cerrar la boca, muchas veces también eso
nos hace mal. Y para eso están los amigos. Aprendí de
ellos, tantas cosas. Estoy tan feliz de conocerlos, de saber que tengo los mejores,
que están ahí siempre. Que se que puedo
contar. Aprendí de ellos también que los amigos se
cuentan con los dedos de las manos y que no podes esperar nada de nadie, vive
tu vida por sí sola, eres independiente y feliz.