Por mucho que diga que no te quiero ver,
por mucho que intente convencerme de que has desaparecido de mi vida, por mucho
que esté convencida
de que no eres capaz de decirme la verdad ni una sola vez, en el fondo espero que vuelvas. Sé que no vas a volver
ahora, ni quiero que lo hagas en estos momentos. Lo único que
puedo hacer ahora es borrarte a medias de mi vida, ¿sabes? Tachar las dos
primeras letras de tu nombre, haciendo ver que no quiero volver ese lado tuyo
nunca más. Las últimas letras no las voy a tachar por ahora. Si vuelves y me fallas como has hecho tantas veces, tacharé otra letra, y así hasta que
tenga que tachar la última. Entonces sabré que no mereces la pena para
nada, que lo único que
haces es pensar en ti mismo y de usarme como te venga en gana. Hasta entonces,
te tengo en cuenta. Aunque espero de verdad que no tenga que tacharla, que por
fin te mueras por mis huesos, que me supliques que no borra la última letra,
por favor.
