Sé que
tenés los ojos que quiero mirar todos los días y sé que es con vos con quien
quiero pasar mi tiempo, mis noches y mis momentos. Quizás deba reprimir cada
uno de mis sentimientos y obviar cada una de mis sensaciones, dejarte a un lado,
olvidar tu nombre y cada movimiento tuyo cuando estás delante y me mirás de
casualidad. Quizás no interprete bien tus miradas y quizás ahora debería
ahorrarme todas estas palabras pero tengo que decirte que mucho antes de
conocerte conservaba en mí la ilusión de encontrarme con alguien como vos. Y
como vos no hay nadie más. Y tenés que saberlo. Quizás ya lo escuchaste a
través de otras bocas, diferentes o parecidas a la mía, pero necesitaba que me
escucharas, que supieras que está en vos la capacidad de hacerme feliz, aunque
no digas nada, aunque sólo me mires de reojo, aunque no me sueñes pero te
acuerdes de mi nombre al mirarme, aunque te sientas lejos o cerca de mí.
