martes, 27 de noviembre de 2012



Supongo que no elegimos nuestros sentimientos…No elegimos quién nos quiere, 

ni quién nos deja de querer .

martes, 20 de noviembre de 2012


Comencemos por plantearnos lo siguiente.
Somos adolescentes.
Simples adolescentes con una historia ya escrita y con las mejores pretensiones para nuestro futuro. Pero no olvidemos lo importante.
Vivir el presente. Aprovechar la mejor etapa de nuestras vidas que no se repite nunca más.
Y para aprovecharla de la mejor manera, es importante vivirla locamente. Sí, locamente.
Nada de ponernos mal por ciertas personas. Nada de llorar por cosas sin sentido. Nada de sacar conclusiones, de especular situaciones.
Que el destino sea nuestro mejor amigo, junto con los hermanos de la vida que elegimos para transcurrir este camino.
Simplemente hay que entender que ciertas cosas pasan porque sí, y nada de vueltas.
Tal vez tendríamos que dejar de pensar tanto en el “que pasaría” y  empezar a disfrutar  el día a día, esos momentos que pasamos con nuestros amigos que son los mejores de la vida, esos detalles que nos hacen inmensamente felices.
Carpe diem.
Young, wild and free.

La vida se nos va en cada inspiración, nos adelanta, muta, cambia aunque no queramos y no por ello debemos torturarnos pensando que fuimos culpables, ni culparnos por lo que quisimos sanar con todas nuestras fuerzas pero no tuvo remedio. 
Querer nos da el poder, pero no por querer siempre se puede.
    Las personas se hacen tarde y, al final, te acabas percatando de que si no tienes lo que quieres, quizás es simplemente porque no lo quieres. Mira a tu alrededor, 
              las posibilidades son infinitas, 
y aun siendo infinitas está en tu mano crear más. De los errores se aprende y eso nos da el poder de hacer mejor lo que un día creíste que era lo mejor.