¿Como es mi mundo? O mejor dicho, ¿Que es mi mundo?
¿Mi mundo es ese lugar donde crecí? ¿Es eso que sigue conmigo aunque lo haya
dejado atrás? ¿Mi mundo es todo lo que hay dentro de las cuatro paredes de mi
casa, o es lo que está del otro lado de la ventana? Tu mundo, es todo lo que te
resulta familiar, conocido, donde te sentís en casa.
Otros mundos,
otros lenguajes. ¿Será porque lo más interesante viene de otro mundo? ¿De un
mundo que no es el nuestro?
¿Por qué cuando hablan de amor, hablan de
conquista amorosa?
¿Seducir a alguien es conquistar su mundo?
¿Enamorarse
significa que se te venga el mundo abajo?
¿Se puede conquistar un mundo sin destruirlo? Conquistar desgasta y devasta. Mejor que conquistar tal vez sea conocer, aprender otros idiomas, descubrir otros mundos. Seducir a alguien no debería significar conquistar, sino ser turista en su mundo. Si seducir es conquistar eso significa el fin de mundo, porque tras a conquista, siempre queda todo destruido. Tal vez el amor sea eso, dos personas de distintos mundos que hablan el mismo idioma. Hay algo claro, cuando dos mundos chocan, ninguno sale ileso, los dos salen modificados de ese encuentro.
El amor es el fin de
los mundos, de las diferencias, de las fronteras.
