Los humanos hacen, deshacen, sufren,
se esfuerzan, se desviven por alcanzar aquello que se supone que los hará
felices. El deseo para los humanos es como el hambre, se desea lo que falta, si
no falta, no se desea, y a ellos les gusta mucho desear. Están atrapados en una
lógica laberíntica anhelan lo que no tienen, y desprecian lo que tienen...
Para volverlo a desear, no siempre los hace felices obtener lo que quieren, ni
siempre lo hace infelices no obtenerlo, si la felicidad esta hecha de todo
aquello que se pueda alcanzar, solo es posible la infelicidad. Tal vez el problema de la felicidad es que la
ubican en el futuro, o en el pasado, pero nunca en el presente. La felicidad no
es ni ese futuro anhelado, ni esa foto amarillenta de un pasado feliz, la
felicidad esta hecha de presente