domingo, 27 de octubre de 2013

“Siempre fantaseé con la idea de que el desamor pudiera programarse y que sea simétrico, es decir.. Como en las películas de robos de bancos, que los dos enamorados dicen: ‘Sincronicemos relojes. Dentro de 3 años dejamos de querernos.’ Y entonces no habría dolor, si se dejaran de querer al mismo tiempo. Por desgracia no, por desgracia el desamor no es simétrico y por desgracia hay engaño y desilusión,  pero por suertePorque sino no existirían ni las borracheras, ni las baladas ni los tangos. Asique como uno deja de querer antes que el otro, bienvenidas las canciones que terminan mal” Iván Noble