Me duele su amor, su recuerdo, me duele acordarme de su cara, me duele no acordarme, me duele pensar que estará haciendo momento
a momento. Ayer éramos un equipo, nos completábamos, sin él
estaba vacía. Hoy tengo que arrancármelo de la piel, odiarlo hasta olvidarlo.
Antes no sabía dónde estaba, ahora no sé dónde quedó, donde quedó… ¿Cómo hago para arrancarlo de
cada cosa, de cada pensamiento? Tendré que enojarme, enojarme con cada
recuerdo, con cada vivencia. Tendré que enojarme con cada cosa que me recuerde
a él, enojarme hasta odiarlo, y
odiarlo hasta olvidarme.
