-¿En que piensas?
+En que si cuento hasta diez y abro los ojos él aparecerá por la puerta con una flor en la mano y un ramo
de excusas.
-Ilusa...No va a aparecer y si lo hace no lo hará ni con flores, no excusas, ni
siquiera un simple perdón.
+Tu que sabrás!
-No le harán falta ni las flores ni las excusas.
Si aparece bastará con que te mire de reojo y te sonría a
medias para que el perdones todo este tiempo sin aparecer y salgas tras él.
+¿Y qué más dará?
-Pues que ya van muchas veces...
+¿Y si esta vez fuera diferente? ¿Si esta vez viniera para
quedarse?
-Créeme si quisiera quedarse
nunca se hubiera ido.