Y vuelvo a caer en la ilusión, en el placer que me provoca mirarte a los ojos, en tu mirada y la mía, en tus palabras... y
vuelvo a soñar, aunque sepa
que nunca será real,
simplemente porque me gusta mi sueño. Quería volver a
empezar, y lo estoy
consiguiendo, porque es bonito recordar, o, mejor aún, volver a sentir la sensación de poder reír contigo
como hace un tiempo atrás.