Existen
canciones para dos que nunca voy a entender, películas que nos hacen
a llorar aunque las hayamos visto miles de veces, y amigos que se
cuentan con los dedos de las manos por los que seriamos capaces de
hacer lo que hiciera falta.
Existe nieve que se va a derretir antes de ser pisada, lugares que
nunca podremos conocer y personas que nunca volveremos a ver. Existen recuerdos que
nunca se van a ir de nuestra mente por mucho tiempo que
pase, sonrisas
y miradas que no vamos a olvidar, y risas de esas que duran varios minutos.
Existen besos, esos cinco mejores besos que hemos y nos han dado, que sin
ninguna explicación se convierten en los más especiales por la
persona con la que los compartes. Existen ojos que nunca vamos a
mirar, caminos
que se quedaran por recorrer
y mañanas
por las que merece la pena despertarse. Existen sueños que acabaremos olvidando, abrazos
que por esperar el momento oportuno no hemos dado y conversaciones que no se acaban debajo de la lluvia. lunes, 25 de marzo de 2013
Existen
canciones para dos que nunca voy a entender, películas que nos hacen
a llorar aunque las hayamos visto miles de veces, y amigos que se
cuentan con los dedos de las manos por los que seriamos capaces de
hacer lo que hiciera falta.
Existe nieve que se va a derretir antes de ser pisada, lugares que
nunca podremos conocer y personas que nunca volveremos a ver. Existen recuerdos que
nunca se van a ir de nuestra mente por mucho tiempo que
pase, sonrisas
y miradas que no vamos a olvidar, y risas de esas que duran varios minutos.
Existen besos, esos cinco mejores besos que hemos y nos han dado, que sin
ninguna explicación se convierten en los más especiales por la
persona con la que los compartes. Existen ojos que nunca vamos a
mirar, caminos
que se quedaran por recorrer
y mañanas
por las que merece la pena despertarse. Existen sueños que acabaremos olvidando, abrazos
que por esperar el momento oportuno no hemos dado y conversaciones que no se acaban debajo de la lluvia.