Puede llegar a ser desquiciante, si
simplemente te dejas volar sin saber a dónde, ni el cómo, ni el porqué, si cierras los ojos y te
dejas llevar y cuando los abres ya no sabes dónde estás y no puedes
volver atrás, tantas cagadas, dudas e inseguridades, te lías, te lían, te pierdes... Pero sin un gramo de arrepentimiento. Y aquí estamos con defectos de fábrica y sin un
puto manual de instrucciones.